Liam Conejo Ramos, el niño de 5 años cuya detención en Minneapolis por parte de agentes del Servicio de Inmigración (ICE) dio la vuelta al mundo, regresó a su casa tras ser liberado el sábado por órdenes de un juez. «Liam ya está en casa, con su gorro y su mochila», informó Joaquín Castro, legislador demócrata de Texas.
El 20 de enero, Liam y su padre, Adrián Conejo Arias, originario de Ecuador, fueron detenidos en Minneapolis en una redada del ICE.
La foto del niño en el momento de su detención, en la que aparece asustado, con un gorro azul con orejas de conejo y una mochila, conmovió al mundo.
Padre e hijo estuvieron 12 días en un centro de detención migratorio de Dilley, Texas, próximo a San Antonio, a mil 800 kilómetros de Minneapolis.
El juez Fred Biery ordenó el sábado la liberación de ambos y condenó «la pérfida sed de poder desenfrenado» y «la imposición de crueldad» en este caso.
Biery afirmó que «este asunto tiene su origen en la implantación, mal concebida y mal ejecutada por el Gobierno, de cuotas diarias de expulsiones, aunque ello implique traumatizar a los niños».